¿Qué es el IMC y para qué sirve?
El índice de masa corporal (IMC) relaciona tu peso con tu altura: peso (kg) ÷ altura² (m). Es rápido, gratis y no necesita ningún aparato, y por eso se usa en todo el mundo. Pero conviene tener claro qué mide: el IMC no mide la grasa corporal, mide el peso en relación con la altura.
Cómo interpretar tu resultado (adultos, clasificación OMS)
| IMC (kg/m²) | Clasificación |
|---|---|
| Menos de 18,5 | Bajo peso |
| 18,5 – 24,9 | Peso normal |
| 25,0 – 29,9 | Sobrepeso |
| 30,0 – 34,9 | Obesidad grado I |
| 35,0 – 39,9 | Obesidad grado II |
| 40 o más | Obesidad grado III |
Qué dice la evidencia más reciente
En 2025, una comisión internacional de 58 expertos publicada en The Lancet Diabetes & Endocrinology cambió la forma de entender la obesidad. Sus conclusiones principales:
- El IMC sirve para cribar, no para diagnosticar. Es útil para estudiar poblaciones y para dar una primera señal de alerta, pero no basta para valorar la salud de una persona concreta.
- El exceso de grasa hay que confirmarlo. Se hace midiendo directamente la grasa corporal o, como mínimo, con una medida de cintura (perímetro de cintura, índice cintura-cadera o índice cintura-altura) además del IMC. La única excepción es un IMC superior a 40, donde el exceso de grasa se da por supuesto.
- La grasa no es lo mismo que la enfermedad. La comisión distingue entre obesidad preclínica (exceso de grasa sin alteraciones en el funcionamiento del organismo) y obesidad clínica (cuando ese exceso de grasa ya afecta a órganos, tejidos o a la capacidad de hacer las actividades diarias). En un estudio con más de 450.000 personas, la obesidad clínica se asoció a un riesgo cardiovascular claramente mayor que la preclínica.
Limitaciones del IMC que debes conocer
- No distingue músculo de grasa. En personas con mucha masa muscular puede marcar «sobrepeso» u «obesidad» sin que haya exceso de grasa. En un estudio con deportistas, el IMC clasificaba a más de una cuarta parte con sobrepeso u obesidad, mientras que la medición de grasa corporal (DXA) apenas lo confirmaba en un pequeño porcentaje.
- Puede pasar por alto el exceso de grasa. Hay personas con IMC «normal» y un porcentaje de grasa elevado, lo que se conoce como obesidad de peso normal. Es más frecuente en mujeres. En estudios recientes con población general, el IMC clasificó mal a más de un tercio de las personas cuando se comparó con la grasa corporal real.
- No dice dónde se acumula la grasa. La grasa abdominal es la que más se relaciona con el riesgo cardiometabólico, y el IMC no la ve.
- En personas mayores se interpreta de otra forma. A partir de los 60–65 años, un IMC algo más alto no suele asociarse a más mortalidad, y el bajo peso sí es una señal de alarma. En esta etapa importa más vigilar la cintura y mantener la masa muscular que perseguir un IMC «normal».
- No vale para niños ni adolescentes. En menores se usan tablas de percentiles según edad y sexo.
- Depende del origen étnico. En población asiática, por ejemplo, el riesgo aparece con valores de IMC más bajos.
Cómo complementarlo: el índice cintura-altura
La forma más sencilla de mejorar la información que te da el IMC es medir tu cintura. Divide tu perímetro de cintura (cm) entre tu altura (cm):
- Menos de 0,5: riesgo bajo.
- 0,5 o más: riesgo cardiometabólico aumentado, aunque tu IMC sea normal.
La regla fácil de recordar es que tu cintura debería medir menos de la mitad de tu altura. Si además quieres saber cuánta grasa y cuánto músculo tienes, lo ideal es una valoración de la composición corporal con un profesional.
Preguntas frecuentes
¿El IMC es igual para hombres y mujeres?
Sí. La fórmula y los puntos de corte de la OMS son los mismos para ambos sexos en adultos, aunque a igual IMC las mujeres suelen tener más porcentaje de grasa.
¿Puedo tener sobrepeso según el IMC y estar sano?
Sí, especialmente si entrenas fuerza y tienes mucha masa muscular. Para saberlo hay que medir la composición corporal, no solo el peso.
¿Cada cuánto debería calcularlo?
Como referencia general basta con revisarlo cada pocos meses. Para seguir un proceso de cambio son más útiles los perímetros y la composición corporal.
Aviso importante
Esta calculadora es orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes alguna patología, estás embarazada o tomas medicación, consulta con tu médico o con un dietista-nutricionista.
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